Ostinazione, sberleffo e Trance in un divertimento per Orchestra, Pianoforte, Zampogna e voce.

di Carlo Siliotto

testi di Patrizio Trampetti e Carlo Siliotto

'O patrone d'o cane è fondamentalmente un divertimento per orchestra ed il tentativo di indurre negli ascoltatori una sorta di trance: la stessa che si prova ascoltando un suonatore di tamorra che ripete ostinatamente un disegno ritmico o un suonatore di launeddas o di zampogna che improvvisi intorno ad una sequenza di note sempre uguali. L' orchestra ha infinite possibilità ed è quindi in grado di variare climi, atmosfere, disegni ritmici, pur mantenendo in questa partitura l' ostinazione come uno degli elementi portanti della sua trama. Si annuncia all' inizio, dopo che la voce recitante ha raccontato la nascita del "patrone d'o cane" e si ferma con eventi diversi in diverse tonalità, mantenendo una cellula di sette misure che si presentano, si sviluppano, vivono, scompaiono, riemergono, si trasformano. La voce del solista che alla fine canterà più che una romanza un "canto a lungo" è il Virgilio di questo percorso visivo, astratto e surreale ed è contemporaneamente la portatrice di un elemento fondamentale: lo sberleffo. Allo sberleffo infatti è affidata una funzione liberatoria: all' ironia, al non prendersi sul serio, tocca il compito di far vivere questo componimento come una "pizzicata per auditorio sinfonico". La storia narrata è quella di qualunque "grande fratello", e ce ne sono tanti; l' ostinazione, lo sberleffo e la trance sono lo strumento per trasformarli da fantasmi in persone realiproprio come noi. Alla zampogna è affidato il compito di portarci in alto e di diventare parte integrante del suono dell' orchestra. Non ci sono generi, non barriere, non categorie nella musica, solo un sentire comune, dei mondi da esplorare, delle sensazioni da vivere: non contaminazione, ma integrazione. Al pianoforte è affidato il ruolo di motore insieme alle percussioni popolari (tamorre, putipù, raganelle, ecc) e anche, qua e là. il compito di tirare le somme di quanto è stato detto.Musica popolare da concerto da eseguire nei luoghi congeniali a un' orchestra. Se negli anni settanta era quasi un dovere quello di far conoscere la musica popolare del mondo ed era quasi un dovere rompere le barriere ed i preconcetti di chi la considerava una cultura di serie "B" in quanto povera e non paludata, oggi, nel duemila, nell' era della world music è forse definitivo che gli autori si approprino dei linguaggi della musica popolare per esprimere sè stessi.

Ostinazione, Sberleffo y Trance en un divertimento para Orquesta, Piano, Gaita y Voz
de Carlo Siliotto

textos de Patrizio Trampetti y Carlo Siliotto

El amo del perro es fundamentalmente un "divertimento" para orquesta y un intento de inducir a quienes lo escuchan a una especie de trance, el mismo que se siente escuchando una "tamorra"(1) que repite obstinadamente un dibujo rítmico o a un intérprete de "launedas" (2) o de gaita que improvisan alrrededor de una secuencia siempre igual. La orquesta tiene posibilidades infinitas y por lo tanto tiene la posibilidad de variar climas, atmósferas, diseños rítmicos y sin embargo mantener en esta partitura la obstinación como uno de los elementos que sostienen la trama. Se presenta desde el comienzo, luego que la voz recitante haya contado el nacimiento del "amo del perro", y luego se recrea con eventos en tonalidades diferentes, manteniendo una célula de siete compases que se presentan, se desarrollan, viven, desaparecen, vuelven a aparecer y se transforman.

La voz del solista que al final cantará más que una romanza, un "canto a lungo", es el Virgilio de este reorrido visual, abstracto y surreal, y es también al mismo tiempo la portadora de un elemento fundamental, "lo sberlefo" (3). Es al "sberlefo" en efecto, al que se le asigna una función liberadora, irónica, al no tomarse nada en serio es quien hace sentir esta situación como un "gran pellizco al auditorio sinfónico".La historia narrada es la de cualquier "gran hermano" (y hay tantos); la "ostinazione, el "sberleffo" y el trance son el instrumento para transformarlos de fantasmas en personas reales, iguales a nosotros mismos. A la gaita se le asigna la función de elevarnos y de transformarse en una parte integrante del sonido de la orquesta. No existen géneros, ni barreras ni categorías musicales, solamente un sentimiento comun, mundos para explorar, sensaciones que deben ser vividas, sin contaminaciones pero si integración. Al piano se le confía el papel de motor junto a las percusiones populares (tamorre, zambomba, matracas, etc.) y también por momentos, la tarea de sacar conclusiones sobre cuanto se ha dicho.

Se trata de Música popular de concierto para ser interpretada en espacios adecuados para una orquesta sinfónica. Si en los años setenta era casi un deber el dar a conocer las músicas populares del mundo, y era casi un deber romper las barreras y los prejuicios de quienes la consideraban una cultura de serie "B" en cuanto pobre y no contaminada, hoy en el dos mil, en la era de la "world music" es quizá definitivo que los compositores se apropien de los lenguajes de la música popular para expresarse.

(1) Tamorra: Es una especie de tambor de gran superficie y escasa altura que se toca con las manos y se asemeja al utilizado en la música popular del País Vasco o de Galicia.
(2) Launedas: Gaita de características únicas ya que la bolsa de aire viene sustituida por el estómago y los carrillos del instrumentista creando una corriente continua de aire, utilizada por músicos de la Cerdeña y desgraciadamente en vías de desaparición.
(3) Sberleffo: Literalmente, cachetada o mamporro, figuradamente es también una broma con la que se remata un discurso aparentemente serio.

Credits
Bulgarian Symphony Orchestra dirigida por Carlo Siliotto
Voz Patrizio Trampetti
Piano Victor Chouchkov
Gaita Pietro Ricci
Violin Solista Dimitar Danchev
Contalto Solista Valentin Gerov
Violoncello Solista
Tamorre y Kazoo Arnaldo Vacca
Percusiones Fulvio Maras
Acordeón Fabio Ceccarelli
Guitarra battente y Mandoloncello Domenico Ascione
Sahanai Mario Arcari
Grabado en Studio One Sofia - Sonic Records and ForumMusic Village Roma
Ingeniero de sonido Marco Streccioni
Asistente Musical Donato Salone